DE FETO A BEBÉ
Siendo aun del tamaño de un botón, su protectora ya lo
quería. Muchas noches mientras dormía, le asaltaban las dudas de cómo sería.
El sonido de su corazón cada vez se hace más fuerte, unas
veces descompasados, otras al mismo son. Arropado por la matriz de la vida,
empieza a moverse observando su alrededor. En el amniótico liquido, elixir de
su sustento, va creciendo por momentos, haciéndose cada vez mayor.
Su mundo se le hace pequeño, su espíritu de explorador, con
ansia espera la riada que lo saque al exterior. Cruza la catarata, cortina de
agua pasada, al otro lado unas manos dan cachetes con amor, para que el llanto
de alegría conecte su corazón a la mujer que descansa tendida, a la madre que
lo parió.
Fusión al
primer abrazo, unidos por siempre los dos.
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